¿era todo? pregunté.
soy un ilusa.
no nos dimos nada más,
sólo un buen gesto.
Mordí el anzuelo una vez más.
siempre una ilusa.
nuestra estrella se agotó
y era mi lujo.
El fue por esa vez
mi héroe vivo
fue mi único héroe
en este lío.
el más lindo del amor
que una tonta ha visto soñar.